No sé esgrimir una espada, quizás nisiquiera la pueda levantar. Pero aún así soy un guerrero y mi arma es mi voluntad.
Avanzo a paso firme y cauteloso, aveces me relajo y camino mas lento. Otras me resvalo y tropiezo. Escupo en el suelo que me vió caer y maldigo a la piedra que me golpeó el pie. Pero me levanto, sacudo el polvo y continúo en mi marcha. Pero antes de partir, pido perdón; al suelo que escupí y a la piedra que insulté.
Aveces hay tormentas, otras hay neblinas, pierdo el rumbo y hno sé donde estoy. No reconosco de donde vengo y llego a olvidar a donde voy.
Pronto el agua y el polvo cáen, como siempre lo hacen y harán. Hasta la mas fiera de las tormentas siempre amaina y en mi camino no es diferente. Rápidamente retomo mi camino a la luz del ocaso eterno.
Siempre marcho como cualquier soldado, pues soy un legionario. Uno que jamás usa la espada, más conoce muchas batallas. Y mi nombre es:
Perseverancia.
interesante! ò-o
ResponderEliminarme dejo pensando ^^U